Los comerciantes de criptomonedas, según los hallazgos de un nuevo estudio encargado por la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido, son un grupo joven y diverso que no siempre son sensatos en sus elecciones de inversión.

El estudio, realizado por la consultora internacional de estrategia BritainThinks entre mediados de agosto de 2020 y finales de enero, se basó en una muestra de 517 «inversores autodirigidos», es decir, aquellos que toman decisiones de inversión en su propio nombre y no buscan Asesoramiento financiero profesional.

Los hallazgos indican que el 38% de los encuestados no tienen una razón funcional para sus elecciones de inversión, dando prioridad en su lugar a factores emocionales como la emoción de comerciar y disfrutar de un sentido de propiedad en las empresas en las que invierten, lo que sostiene una percepción estatus social.

El desafío, la competencia y la novedad, para estos inversores, eclipsan las motivaciones más sobrias y a largo plazo, como poner sus tenencias de efectivo para fines más eficientes y lucrativos. Si bien la mayoría de los encuestados afirmaron tener una gran confianza y un conocimiento suficiente sobre su campo de inversión, muchos, según se informa, no tenían conciencia o no creían en los riesgos a los que se enfrentaban.

Más del 40% no veía «perder algo de dinero» como un riesgo potencial de invertir, y una gran mayoría (78%) estuvo de acuerdo con la afirmación «Confío en mis instintos para decirme cuándo es el momento de comprar y vender». El 78% también estuvo de acuerdo en que «Hay ciertos tipos de inversión, sectores o empresas que considero una ‘apuesta segura'».

Además, se encontró que esta cohorte de inversionistas era más diversa étnicamente y más joven, así como más propensa a ser mujer, que los inversionistas convencionales. El estudio atribuye esto a la mayor accesibilidad que ofrecen las nuevas aplicaciones de inversión, además de los anuncios en las redes sociales y YouTube, en los que muchos encuestados confían para obtener sugerencias y noticias sobre inversiones.

Sin embargo, junto con esta sed de novedades y desafíos de inversión, está la relativa incapacidad de estos inversores para afrontar financieramente las posibles pérdidas de inversión. El 59% de los encuestados con menos de tres años de experiencia en inversiones encontrarían su estilo de vida fundamentalmente afectado por una pérdida significativa. Al comentar sobre los hallazgos del estudio, el director ejecutivo de consumidores y competencia de la FCA, Sheldon Mills, dijo:

«Nos preocupa que algunos inversores se sientan tentados, a menudo a través de anuncios en línea o tácticas de venta de alta presión, a comprar productos de mayor riesgo que es muy poco probable que sean adecuados para ellos».

“Los inversores deben ser conscientes de su apetito general por el riesgo, diversificar sus inversiones y solo invertir el dinero que pueden permitirse perder en productos de alto riesgo”, agregó.

Paralelamente a la publicación del estudio, la FCA está lanzando el martes una campaña digital para desalentar el daño de la inversión, con una serie de preguntas puntuales destinadas a incitar a los operadores a hacer una pausa para reflexionar antes de dar el paso.